Faltan siete días para Noche Buena, antes de que llegue Ese Día, hay muchas cosas que podemos reflexionar mientras tanto.
Para empezar, La Estrella.
Hay muchos caminos para entender el significado de la Estrella de Belén.
En primer lugar podemos ver como la representación de las maravillas de la creación, la cual guía a los magos hacia Israel, donde deben consultar las Escrituras de las promesas para señalar Belén.
Los reyes magos, entendidos como los sabios de nuestros tiempos tienen la posibilidad de mirar el cielo, las estrellas y el mundo a gran o pequeña escala, ellos puedes hacer maravillas con la ciencia y buscar las explicaciones más intrigantes, la ciencia es un camino maravilloso y lleno de preguntas y respuestas, sin embargo, llega el punto donde la luz de la estrella se apaga y los sabios buscan desesperadamente ver la luz de la verdad y el conocimiento, pero el cielo, la naturaleza y la ciencia ya no dice nada, porque ya no le queda nada que decir.
Llega un punto en la sincera búsqueda de la Verdad donde la razón debe buscar más allá de sí y recurrir a la Palabra de Dios y a la fe para poder alcanzarla; así pues, no se trata de "ver para creer" sino de "creer para poder ver" y si bien la razón te puede llevar a saber con seguridad que Dios existe no puede llevarte a saber cómo es Él y conocerle.
Hay otro modo de entender, es conocido que los astros y otros cuerpos celestes han sido desde antiguo las divinidades más usuales del conocimiento natural por todo el mundo.
Es así como podemos ver que los antiguos dioses que el hombre se creó para llenar su necesidad del Creador, todos ellos, representados en la estrella de los magos, se encargan de señalar el camino para el niño que nace en el pesebre. De tal manera, los dioses de la antigüedad guían y llegan a su cumplimiento en Jesús.
Tras la llegada de los reyes magos, una vez cumplida su misión, la estrella que guía se apagará, y con ella la necesidad de los dioses para dar paso al Único Dios, el único que es necesario.
También podemos darnos cuenta que no es la estrella la que da valor al niño, sino al contrario, es El Niño el que da luz a la estrella. y ahí hay una lección para nosotros, no somos nosotros quienes brillamos sino Él quien nos da la luz para alumbrar.
Finalmente, la estrella brilla y deja una estela, así nosotros, hemos de brillar constantemente, luciendo ardientemente la luz de Cristo, esa misma luz es la que debe señalar el camino hasta el niño del pesebre, así como los magos seguían a la estrella así hemos de guiar a otros hasta la cueva de Belén; y dejar un halo de luz tras nosotros, iluminando el camino de otros para que lleguen como nosotros a la fuente única de la luz verdadera.
Queda solo una semana para que El Niño nazca, ¿Cómo lo quieres recibir?
Para empezar, La Estrella.
Hay muchos caminos para entender el significado de la Estrella de Belén.
En primer lugar podemos ver como la representación de las maravillas de la creación, la cual guía a los magos hacia Israel, donde deben consultar las Escrituras de las promesas para señalar Belén.
Los reyes magos, entendidos como los sabios de nuestros tiempos tienen la posibilidad de mirar el cielo, las estrellas y el mundo a gran o pequeña escala, ellos puedes hacer maravillas con la ciencia y buscar las explicaciones más intrigantes, la ciencia es un camino maravilloso y lleno de preguntas y respuestas, sin embargo, llega el punto donde la luz de la estrella se apaga y los sabios buscan desesperadamente ver la luz de la verdad y el conocimiento, pero el cielo, la naturaleza y la ciencia ya no dice nada, porque ya no le queda nada que decir.
Llega un punto en la sincera búsqueda de la Verdad donde la razón debe buscar más allá de sí y recurrir a la Palabra de Dios y a la fe para poder alcanzarla; así pues, no se trata de "ver para creer" sino de "creer para poder ver" y si bien la razón te puede llevar a saber con seguridad que Dios existe no puede llevarte a saber cómo es Él y conocerle.
Hay otro modo de entender, es conocido que los astros y otros cuerpos celestes han sido desde antiguo las divinidades más usuales del conocimiento natural por todo el mundo.
Es así como podemos ver que los antiguos dioses que el hombre se creó para llenar su necesidad del Creador, todos ellos, representados en la estrella de los magos, se encargan de señalar el camino para el niño que nace en el pesebre. De tal manera, los dioses de la antigüedad guían y llegan a su cumplimiento en Jesús.
Tras la llegada de los reyes magos, una vez cumplida su misión, la estrella que guía se apagará, y con ella la necesidad de los dioses para dar paso al Único Dios, el único que es necesario.
También podemos darnos cuenta que no es la estrella la que da valor al niño, sino al contrario, es El Niño el que da luz a la estrella. y ahí hay una lección para nosotros, no somos nosotros quienes brillamos sino Él quien nos da la luz para alumbrar.
Finalmente, la estrella brilla y deja una estela, así nosotros, hemos de brillar constantemente, luciendo ardientemente la luz de Cristo, esa misma luz es la que debe señalar el camino hasta el niño del pesebre, así como los magos seguían a la estrella así hemos de guiar a otros hasta la cueva de Belén; y dejar un halo de luz tras nosotros, iluminando el camino de otros para que lleguen como nosotros a la fuente única de la luz verdadera.
Queda solo una semana para que El Niño nazca, ¿Cómo lo quieres recibir?
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